¿No sabes si llevas el sillín demasiado alto o demasiado bajo? Para ajustar la altura del sillín, puedes empezar haciendo pequeños cambios y comparando cómo te encuentras al pedalear.
La idea es sencilla: buscar una posición en la que puedas empujar los pedales con comodidad, sin sentirte encogido ni tener que estirar demasiado la pierna.
Aquí te explico cómo hacer esa prueba paso a paso.
La demostración en vídeo estará disponible el martes 27 de octubre a las 19:00 (hora de Madrid).
Antes de mover el sillín
Marca la posición actual de la tija con un trocito de cinta. Así podrás volver al punto de partida.
Utiliza tus zapatillas habituales y cambia solo la altura. Si también mueves las calas o adelantas el sillín, será difícil saber qué cambio te ha ayudado.
Un rodillo es práctico para comparar posiciones. Si haces la prueba en carretera, busca un tramo tranquilo y detente siempre para ajustar la bici.
1. Empieza con el sillín un poco bajo
Parte de una posición en la que notes que te falta estirar la pierna, sin llegar a una postura exagerada.
Pedalea durante unos tres o cuatro minutos, haciendo algo de fuerza, pero sin ir a tope. Presta atención a cómo te encuentras: ¿vas encogido?, ¿notas que te falta espacio para pedalear?
No necesitas aguantar dolor para valorar una posición. Si aparece, para.
2. Sube unos cinco milímetros y repite
Marca la posición antes de moverla y sube el sillín unos cinco milímetros. Comprueba que la tija queda bien fijada y respeta siempre las indicaciones y el límite de altura de tu bicicleta.
Vuelve a pedalear unos tres o cuatro minutos, con un esfuerzo parecido al anterior.
Pregúntate: ¿Voy más cómodo? ¿Empujo los pedales con más facilidad? ¿Me apoyo bien en el sillín?
Si mejoras, puedes probar otra pequeña subida. Date tiempo para comparar antes de volver a cambiar nada.
3. Fíjate en cómo llegas al pedal
Al ir subiendo el sillín, presta atención a la parte más baja de la pedalada.
Busca una sensación de apoyo y continuidad. Que puedas acompañar el pedal con naturalidad, sin tener que alcanzarlo estirando demasiado la pierna.
También observa cómo te apoyas en el sillín. Si una subida hace que aparezca más presión entre las piernas o que vayas menos cómodo, es una señal para revisar ese cambio.
Estas sensaciones sirven para comparar posiciones. Por sí solas no explican cualquier molestia, porque también pueden influir otros ajustes.
Si te interesa entender mejor cómo acompañar el movimiento de los pedales, puedes leer nuestro artículo sobre técnica de pedaleo.
4. Cuando una subida empeore las sensaciones, vuelve atrás
No se trata de encontrar la máxima altura que puedas soportar.
Si la última subida te hace ir peor, recupera la posición anterior y vuelve a probarla. Comprueba que pedaleas cómodo y que no tienes que forzar para llegar abajo.
Si dos posiciones te parecen muy similares, puedes compararlas otro día con las piernas descansadas. No hace falta resolverlo todo en una sesión.
5. Guarda la altura y compruébala en tus salidas
Cuando encuentres una posición cómoda, anótala y deja una marca discreta en la tija.
Para comparar medidas, utiliza siempre los mismos puntos de referencia. En nuestro artículo sobre cómo medir la bicicleta explicamos las referencias de la posición del sillín.
Después, comprueba cómo te encuentras en tus recorridos habituales. Una prueba corta es un primer paso, pero también importa cómo vas cuando llevas más tiempo pedaleando.
¿Por qué no basta con medir la entrepierna?
Seguramente has visto la recomendación de multiplicar la entrepierna por 0,883 para calcular la altura del sillín.
El problema es que resulta fácil obtener medidas distintas al hacerlo en casa. Además, la fórmula deja fuera detalles como la longitud de las bielas, las zapatillas o la posición de las calas.
Por eso no conviene dar una altura por buena solo porque salga de una multiplicación. Hay que comprobar cómo funciona sobre tu bicicleta.
¿Y si sigues sin ir cómodo?
La altura es solo una parte del ajuste. También influyen la inclinación del sillín, lo adelantado que esté, las calas y la distancia al manillar.
Si aparece dolor, adormecimiento o presión que no desaparece, detén la prueba. Seguir subiendo y bajando el sillín sin tener clara la causa puede no ayudarte.
¿Quieres que ajustemos tu bici contigo?
Si tienes dudas con la altura del sillín o no terminas de encontrar una posición cómoda, podemos ayudarte.
En Ciclismo y Rendimiento revisamos cómo pedaleas y ajustamos la bicicleta teniendo en cuenta tus sensaciones, tu posición y tus objetivos. Así podemos valorar el conjunto, en lugar de centrarnos solo en la altura.
Puedes conocer cómo hacemos el estudio biomecánico en Madrid o reservar directamente tu cita.